Las bolsas de plástico están hechas de polietileno de alta densidad #2 o polietileno de baja densidad #4, que se pueden reciclar. Sin embargo, su procesamiento no es tan sencillo, por lo que muchas veces las plantas de reciclaje no las aceptan.

Tirar las bolsas de plástico a la basura es la peor opción que existe. Generalmente terminan en vertederos que, de forma directa o indirecta, llegan al mar, lo que provoca, además de un lamentable incremento a los desechos que se encuentran flotando en el océano, daños a prácticamente todas las formas de vida marina.

Sin embargo, su reutilización desde casa no es complicada, dado que las bolsas de plástico pueden empleadas para diversas tareas. Son sumamente útiles para proteger los botes de basura, para recolectar la misma –siempre separada como debe ser, en orgánica e inorgánica-, para recoger las heces de nuestras mascotas cuando las sacamos a pasear, para proteger objetos que almacenamos en los closets y roperos de la casa.

  • Las bolsas de plástico son la causa más común y grande de desechos marinos y la mayor parte del plástico en el océano consiste en bolsas de plástico.
  • 2. Las bolsas de plástico son consumidas por peces y pájaros, lo que hace que se ahoguen y mueran de una muerte muy dolorosa.
  • 3. Las bolsas de plástico terminan en vertederos cuando no están en el océano y tardan cientos de años en romperse.
  • 4. Cuando elegimos reciclar, también ahorramos mucho aceite. Para poner las cosas en perspectiva, reciclar unas 450,000 bolsas de plástico ayuda a ahorrar unos 11 barriles de petróleo